Efecto bicisenda, la obra del municipio que terminó fundiendo comercios en el centro de Pinamar

Bajas en las ventas, abandono de los comerciantes y polémicas cruzadas, las bicisendas desde la óptica de los comerciantes que piden una solución ante un quiebre en sus economías.

La obra de las bicisendas en el centro de Pinamar en medio del momento más complicado de la pandemia desde el año pasado, no solo generó polémica sino un perjuicio a los comercios de la calle Constitución y también a los de Shaw. Estos comerciantes le pidieron y le advirtieron al poder ejecutivo de la ciudad que traería un claro perjuicio a sus finanzas que ya estaban detonadas como efecto del encierro por la cuarentena y la falta de trabajo en general de los vecinos de la ciudad, finalmente nadie los escuchó y entre medio de cruces mediáticos y hasta personales el intendente Yeza siguió adelante con una obra que para ese momento parecía innecesaria.

El próximo mes se cumple un año desde la instalación de la bicisenda y la realidad muestra que finalmente los comercios tenían razón cuando hablaban de un daño inminente a su facturación, Gabriel Kalman es propietario de una dietética en la calle Constitución una de las más afectadas por la obra, este jueves habló con Pinamardiario y contó que por ejemplo en lo que va del año registraron una baja en la facturación que en algunos casos supera el 30%, pero no solo eso en la cuadra donde tiene su negocio ya cerraron por lo menos 3 comercios que no pudieron resistir la cuarentena y la caída en las ventas. Nadie nos dio una respuesta a nuestra problemática afirma el comerciante, quien cuenta que en una reunión privada con el el intendente les reconoció que se habían equivocado con la obra y que se reunirían mas adelante para tratar de darle una solución, esa reunión nunca existió y la problemática sigue existiendo y preocupando a los comerciantes que ven cómo sus números no cierran y las cuentas hay que seguir pagandolas.

Kalman afirma que la obra fue realizada por una persona que no es de Pinamar y que por lógica no entiende la idiosincrasia de los vecinos, hoy las personas mayores que van a esta zona del centro de Pinamar, se encuentran con una problemática que es no poder estacionar y realizar sus compras, por lo que realizan las mismas en comercios de otros lugares y los que compran en el centro son acompañados por los dueños de los locales dos o tres cuadras porque no pueden cargar con bolsas pesadas. Además de esto Kalman también plantea la saturación que se genera en las calles aledañas a las bicisendas, donde los que van a realizar trámites al centro estacionan como pueden y también los taxis, remises y particulares que traen pasajeros a los bancos por ejemplo y deben estacionar en doble fila por la dificultad para movilizarse sobre todo de los abuelos.

Kalman afirma que se tomó el trabajo de contar cuántas bicicletas pasan por dia por el lugar y afirma que realmente son muy pocas y que en general el estado a abandonado a los comerciantes de este lugar por el capricho de no querer dar marcha atrás con una obra que lamentablemente le complicó la vida a los vecinos y que terminó fundiendo comercios.

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