Confirman que los restos hallados por un pescador en Mar de Ajo son del joven desaparecido en Villa Gesell

Comparti esta noticia en tus redes
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Los análisis genéticos que se realizaron sobre restos hallados hace más de dos semanas en playas de la cercana localidad de Mar del Tuyú confirmaron que corresponden a Marcelo Misael Medina, el joven de 19 años buscado por sus familiares desde el pasado 8 de mayo, cuando abandonó su casa de Villa Gesell y desde ese momento no se supo nada mas de el.

El fiscal que investiga el caso, Walter Mércuri, a cargo de la UFI de General Madariaga, confirmó estos datos y además dispuso allanamientos en la casa donde viven los padres de Medina, que durante estos últimos meses distribuyeron panfletos en localidades de la zona y hasta ofrecieron una recompensa particular por algún dato que permita determinar el paradero de su hijo.

 

El cotejo de ADN se realizó sobre un brazo casi completo que un pescador trajo a tierra el pasado 28 de mayo enganchado en un anzuelo cuando recogía una línea de pesca a la altura de la calle Espora y poco después otro turista descubrió parte de un torso en un sector conocido como Punta Médanos cercano a Pinamar.

“Tanto los restos hallados en Punta Médanos como en Mar de Ajó, a 15 kilómetros de distancia uno de otro, corresponden a un mismo cuerpo con ADN que confirma que se trata de Marcelo Medina”, dijo Mércuri en declaraciones a distintos medios de la zona en una improvisada conferencia de prensa en la puerta de la casa de los padres de Medina.

El funcionario judicial encabezó la inspección ocular en la casa donde vivían Medina con sus padres y acompañó el allanamiento solicitado y autorizado por la Justicia de Garantías. Con perros entrenados para búsqueda de rastros se trabajó en el lugar, donde se hicieron excavaciones.

Según confiaron fuentes de la investigación, en la recorrida por el domicilio familiar de Medina se detectaron manchas de sangre en un kayak, restos que serán analizados para determinar si tiene origen humano o animal. También se realizó una requisa en la casa de la abuela del joven fallecido y se hará un peritaje sobre un automóvil de su padre, que por estos dias esta en un taller mecánico, el fiscal dijo que son pericias de rutina para descartar hipótesis sobre las que se trabaja.

Marcelo se fue de su casa el 8 de mayo pasado, cuando transitaba un cuadro crítico que algunos definieron como “un delirio místico”. Hablaba de la Biblia y de Dios todo el tiempo, pero sin sentido lógico. Poco antes había iniciado un vínculo con la Iglesia de los Santos de los Últimos Días.

Dispusieron llevarlo al hospital municipal en busca de atención médica, pero en ese establecimiento –según relataron entonces a medios nacionales- aseguraron que no podían llevarlo por la fuerza. Luego hubo intervención policial y se escapó.

La causa judicial la inició la fiscal de Villa Gesell Verónica Zamboni. Los padres de Marcelo cuestionaron su desempeño al frente del expediente y lograron que fuese derivado a la fiscalía de Madariaga. Mientras tanto la propia familia propuso una recompensa de 250.000 pesos para quien pudiera aportar información sobre su paradero. Luego el Ministerio de Seguridad bonaerense fijó una recompensa de cinco millones de pesos por datos sobre el joven por entonces desaparecido.

Con la confirmación pericial el fiscal Mércuri dio por cerrada la causa por averiguación de paradero y puso en marcha otra por averiguación de causal de muerte. Hasta el momento se desconoce si esos restos corresponden a una persona asesinada o si el joven murió por causas ajenas a la participación de otras personas.