Así es el proyecto presentado por empresarios de Pinamar para normalizar La Frontera

El proyecto presenta un plan Integral de Ordenamiento para la zona norte de Pinamar, conocida como «La Frontera». El diagnóstico es claro: el crecimiento exponencial del turismo en vehículos 4×4 y la falta de regulación han creado un escenario de alto riesgo, accidentes fatales y saturación del sistema de salud público.

Puntos Clave de la Propuesta: Cambio de Modelo: Se propone pasar de una «zona sin reglas» y de difícil fiscalización estatal (por ser propiedad privada y geográficamente compleja) a un sistema gestionado con servicios privados que garanticen cobertura legal y seguros.

Shock de Seguridad: La implementación de un despliegue de seguridad inédito que incluye:

Helicóptero sanitario y ambulancias 4×4 en el lugar.

Monitoreo con drones las 24 horas y puesto policial fijo.

Señalización clara y «banderilleros» para ordenar el tránsito.

Infraestructura y Servicios: Instalación de baños, conectividad a internet, puntos de reciclaje y zonas gastronómicas, transformando el lugar en un polo turístico organizado.

El corazón del proyecto es la protección de la vida. Las estadísticas son alarmantes: los accidentes en los médanos crecen de forma lineal año tras año. Para frenar esto, el plan despliega un «escudo de seguridad» que incluye tecnología y presencia física nunca antes vista en la zona-

Respuesta Inmediata: Se prevé la instalación permanente de ambulancias 4×4 y un helicóptero sanitario para evacuaciones críticas, reduciendo drásticamente los tiempos de respuesta que hoy son fatales.

Ojos en el aire: Una flota de drones controlará el área las 24 horas, complementada por un puesto policial fijo y guardaparques.

Ordenamiento vial: Se acabará la circulación errática. El proyecto establece rutas rápidas exclusivas para asistencias y zonas delimitadas para la recreación, separando los vehículos de las familias.

Servicios y sustentabilidad: De «tierra de nadie» a destino premium

La propuesta no es solo restrictiva, sino que busca elevar la experiencia del turista. Hoy, La Frontera carece de servicios básicos. El nuevo masterplan contempla la instalación de baños, conectividad a internet, zonas de gastronomía y puntos verdes de reciclaje, todo bajo un esquema de gestión privada que asegura el mantenimiento y la limpieza.

Este modelo permite algo fundamental: cobertura legal. Al formalizar la actividad, se introducen seguros y licencias, algo que hoy las tierras de acceso público no ofrecen, protegiendo tanto al visitante como al municipio ante litigios.

Beneficios para el vecino de Pinamar

Lejos de privatizar el disfrute, el proyecto contempla integrar a la comunidad. Se establecen condiciones diferenciadas para los residentes de Pinamar, quienes tendrán beneficios tanto en las tasas como en los bonos de acceso, asegurando que los locales sigan disfrutando de sus playas, pero ahora en un entorno seguro y limpio.

En definitiva, la propuesta representa la maduración turística de Pinamar. Transforma un pasivo peligroso en un activo estratégico, garantizando que La Frontera siga siendo el lugar más atractivo de la costa, pero sumando lo único que le faltaba: orden y seguridad para todos.