Leo Napoli Plan Pinamar 2050 hay un gran negocio inmobiliario detras

En los estudios de Pinamardiario Streaming , el concejal Leo Napoli expresó fuertes discrepancias con la gestión actual respecto a la planificación urbana de la ciudad, enfocándose particularmente en la convocatoria a una audiencia pública para el Plan Pinamar 2050, fijada para el 20 de febrero. Según Napoli, esta medida busca generar desinformar a la población en lugar de fomentar un debate constructivo y consensuado.

Una propuesta cuestionada
​Para Napoli, el momento elegido para la audiencia —pleno verano— es inoportuno, ya que la mayoría de los residentes están enfocados en sus actividades laborales y turísticas.

​Además, Napoli cuestionó la autoridad detrás de la convocatoria:

​Origen de la convocatoria: Afirma que fue realizada directamente por el Poder Ejecutivo y no por la Comisión de Audiencia Pública, la cual debería estar conformada por integrantes del Poder Legislativo y Ejecutivo.

​Plazos y planificación: Napoli enfatizó que, aunque la obra de la planta depuradora ya inició, esta responde a la demanda actual y no cubrirá las necesidades si se aprueba un crecimiento desmedido sin la planificación correcta.
​El fantasma de la inversión inmobiliaria

​El concejal no dudó en señalar que detrás del Plan 2050 existe un fuerte componente de negocio inmobiliario. Según Napoli, el oficialismo ganó las elecciones por un estrecho margen y no cuenta con una representatividad suficiente (apenas el 50% según sus cifras) para imponer cambios estructurales sin consenso general.

​El llamado a la acción: «Un plan ordenado»

​A pesar de sus críticas, Napoli aclaró que no se opone al desarrollo, sino a la forma en que se está planteando. «Nosotros queremos que la planificación de Pinamar sea consensuada por todas las fuerzas políticas», afirmó. Su propuesta es convocar a todas las fuerzas para discutir un plan progresivo y ordenado, evitando medidas «express» que puedan comprometer la infraestructura de la ciudad, especialmente en zonas sensibles como Montecarlo, donde el acuífero local podría verse afectado.