Pinamar debate el fin de los «trapitos» un proyecto busca eliminar la actividad en la ciudad

El Concejo Deliberante de Pinamar ha puesto sobre la mesa un tema histórico y polémico que divide aguas en la comunidad: la eliminación definitiva de los cuidacoches o «trapitos». En una entrevista de Pinamardiario Streaming con el concejal de La Libertad Avanza, José Luis Arata, se revelaron los detalles de una propuesta que busca transformar la fisonomía de la ciudad, impulsada por un fuerte reclamo vecinal.
El origen del conflicto: 300 firmas por el orden
La iniciativa, presentada en la Comisión de Seguridad por la concejal Sabrina Giraldi (Alianza Pro – LLA), nace del descontento de un sector de la sociedad civil. Según Arata, la propuesta cuenta con el respaldo de más de 300 firmas de vecinos de Pinamar y Valeria del Mar que exigen la derogación de la actividad.
«Yo, conceptualmente, no estoy de acuerdo con que haya cuidacoches. Los que nos criamos en el conurbano sabemos que esto empezó así hace 30 años; nosotros venimos del futuro y sabemos en qué termina si no se controla», sentenció Arata.
Las dos caras de la moneda
El debate en el recinto no es sencillo y enfrenta dos visiones ideológicas marcadas:
-
La visión de Orden: Sostenida por los bloques libertarios y del PRO, que ven en la actividad un síntoma de falta de control municipal y un riesgo de que derive en extorsión, especialmente durante la temporada alta.
-
La visión Social: Representada principalmente por Unión por la Patria, quienes argumentan que para muchas familias locales, esta actividad representa un ingreso complementario vital frente a la crisis.
Ver esta publicación en Instagram
Temporada vs. Invierno: El desembarco externo
Uno de los puntos más críticos de la charla fue la distinción entre el «trapito» local y el de temporada. Arata denunció que, mientras en invierno hay apenas unos 30 registrados, en verano la ciudad se ve desbordada por personas que vienen de otras provincias.
-
Toma de terrenos: Se mencionó el uso de predios municipales (como el lindero a la Secretaría de Hacienda) por personas ajenas a la ciudad que cobran estacionamiento de forma ilegal en verano.
-
La «Agencia de Tránsito» informal: Ante el argumento de que los cuidacoches ayudan a ordenar el frente marítimo, Arata fue tajante: «Si hay un problema de ordenamiento, el municipio debe solucionarlo con delimitaciones y agentes de tránsito, no con cuidacoches a voluntad».
¿Qué pasará con los cuidacoches históricos?
A diferencia del «trapito» de temporada, Pinamar cuenta con vecinos que realizan esta tarea durante todo el año en locales gastronómicos específicos, siendo reconocidos por la comunidad.
Ante la posibilidad de una prohibición total, surgieron alternativas como la integración formal por parte de los comercios: que el personal esté identificado y bajo responsabilidad del establecimiento, evitando la precariedad y la irregularidad en la vía pública.
Conclusión: «Hay que trabajarlo ahora»
Para el concejal Arata, el crecimiento de Pinamar exige una fiscalización más rigurosa y un debate que no puede esperar a que llegue el próximo verano.
«La ciudad crece, y los temas buenos y malos crecen a la par. No podemos esperar a octubre para discutir esto; el tema de los cuidacoches es el emergente de un problema de fiscalización mucho más profundo».
