Aumento salarial en Pinamar: el sindicato municipal reflota la mesa tripartita ante la «oferta cero» del Ejecutivo

En un escenario económico cada vez más complejo para los trabajadores de la región, Enrique Giménez, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Pinamar (STMP), expuso detalladamente la crítica realidad salarial y operativa que atraviesa el sector. Tras recibir una respuesta negativa por parte del gobierno local , el gremio decidió reactivar una herramienta clave de negociación que llevaba años congelada.

Una propuesta atada a la inflación y la negativa oficial

Durante el mes de marzo, la Asamblea de Trabajadores definió el pliego paritario para el año 2026, solicitando un ajuste equivalente a la inflación mensual más un 1%. Sin embargo, las audiencias con el Ejecutivo local arrojaron un resultado desalentador:

«Mantuvimos dos audiencias en el Ministerio con el Ejecutivo local, en la cual la propuesta del Ejecutivo fue cero, con una práctica bastante parecida a la que habíamos tenido en el año 2025», denunció Giménez.

Ante esta falta de respuestas, el sindicato solicitó formalmente al Honorable Concejo Deliberante (HCD) la convocatoria a la mesa tripartita (integrada por el Ejecutivo, el HCD y el Gremio), un espacio de diálogo que no funcionaba desde el período 2019-2020, cuando se interrumpió por la pandemia.

El dirigente remarcó que Pinamar, a diferencia de localidades vecinas como Villa Gesell, ya cuenta con el presupuesto 2026 aprobado, por lo que el gasto debería estar debidamente proyectado. Asimismo, criticó que el Ejecutivo no cumplió con la obligación legal de consultar previamente al sindicato mayoritario sobre el porcentaje paritario para el año en curso.

Argumentos cruzados: coparticipación vs. orden de prioridades

Desde el sector oficial, representado en las reuniones por funcionarios como Gabriel Videla, se argumentó una caída del 33% en la coparticipación provincial, lo que imposibilitaría comprometer mejoras salariales hasta lograr mayor previsibilidad financiera.

Como contrapartida, Giménez rebatió la postura oficial señalando que el desfasaje inflacionario es insostenible:

Inflación real en la calle: De acuerdo con el dirigente, el índice oficial no refleja el costo de vida en Pinamar. Ejemplificó con el valor de la garrafa de gas, que pasó de $12.000 en enero a $19.500 en mayo en la planta distribuidora.

El cálculo gremial: Al momento de las últimas reuniones, la inflación acumulada del primer trimestre (enero-marzo) alcanzaba el 9,2% (sumando luego un 2,6% en abril). El gremio plantea que, incluso con la caída del 33% en los recursos provinciales que acusa el municipio, la comuna estaría en condiciones de otorgar al menos un 6% de aumento.

Carácter alimentario: «La paritaria tiene carácter alimentario, es el sueldo de los trabajadores, es con lo que se banca la casa», enfatizó.

Sueldos que no alcanzan la canasta básica

Al ser consultado sobre los ingresos actuales de los empleados municipales en Pinamar, Giménez detalló la brecha respecto a la canasta básica nacional:

Concepto Monto Aproximado
Sueldo Básico (Agente categoría 12) $1.100.000
Sueldo de bolsillo (con descuentos de ley) $850.000 – $870.000
Canasta Básica Total (IPC) $1.460.000

El secretario general aclaró que, si bien Pinamar históricamente mantuvo mejores salarios básicos que los municipios vecinos —lo que garantiza mejores jubilaciones al no tener sumas «en negro»—, hoy un empleado que recién se inicia no llega a cubrir la canasta básica, situación que se agrava por el alto costo de los alquileres locales, que parten desde los $500.000.

«La situación lleva a que tengamos compañeros que sacan un crédito para pagar otro crédito, o que directamente vivimos con la tarjeta», graficó sobre el difícil día a día de los trabajadores.

Alerta por el estado de la flota y falta de herramientas

El reclamo del STMP ante el Concejo Deliberante no se limitó a lo estrictamente económico, sino que incluyó una fuerte denuncia sobre las deficientes condiciones operativas en diversas áreas, como Servicios Urbanos, Corralón y Espacios Verdes.

Giménez relató un grave episodio ocurrido tras el reciente temporal (cola de tornado) que afectó a la zona norte de Pinamar. Mientras los operarios realizaban tareas de limpieza y remoción de ramas, a un camión cargado se le reventó una cubierta delantera. «Por suerte fue dentro de Pinamar y el vehículo iba a baja velocidad. Si esa situación sucede en la ruta (donde se traslada el descarte verde), hubiésemos tenido una desgracia», advirtió. Además, expuso que el sector administrativo de la municipalidad no recibe indumentaria de trabajo desde hace 14 años.

El camino de la diplomacia y servicios para el afiliado

A pesar del tenso panorama, desde el sindicato aseguraron que mantienen los canales de diálogo abiertos y que la opción de las medidas de fuerza siempre es el último recurso. «Nosotros somos un sindicato asambleario donde mandan las bases. Si hay posibilidad de dialogar y discutir, la vamos a seguir discutiendo», afirmó Giménez. Por el momento, el Ejecutivo solicitó pasar el debate para después del pago del aguinaldo a mitad de año.