Martin Porretti «Una familia necesita casi tres millones de pesos para vivir en Pinamar»

El dirigente político Martín Porretti analizó la compleja situación económica que atraviesan los habitantes de Pinamar, haciendo hincapié en el desfasaje existente entre las altas tasas municipales y la baja calidad de las contraprestaciones públicas.
A través de un relevamiento que incluye datos presupuestarios, la última rendición de cuentas, estadísticas del censo y consultas vecinales mediante un formulario digital, Porretti busca establecer un índice preciso sobre el gasto mensual de los ciudadanos en servicios básicos como luz, agua, gas, internet, cable y tasas comunales.
Una canasta básica que no cubre el costo de vida real
Según el análisis, una canasta básica total para una familia tipo —compuesta por una pareja de aproximadamente 40 años y dos hijos en edad escolar— se ubica en torno a $1.100.000. Sin embargo, este valor resulta insuficiente para cubrir el costo real de vida en la ciudad balnearia.
Porretti estimó que, al sumar los gastos de electricidad, conectividad y tasas municipales, el costo operativo básico de un hogar en Pinamar asciende a $2.000.000 mensuales, una cifra que no incluye el valor del alquiler. Al incorporar un alquiler promedio (estimado en $800.000), y descontando las tasas que habitualmente afronta el propietario, el gasto mensual de una familia base oscila entre los $2.000.000 y $2.500.000.
El impacto de las tasas municipales
Uno de los puntos más críticos señalados por el dirigente es el peso de las tasas municipales en la economía doméstica. Aunque en el presupuesto total del hogar representan cerca de un 8%, su impacto se vuelve alarmante al analizar exclusivamente los gastos en servicios e impuestos, donde la tasa municipal llega a oscilar entre el 40% y el 60% del total.
«Es lo que más incide», advirtió Porretti, destacando las enormes disparidades en los cobros por partida (viviendas y terrenos vacíos). Mientras que en algunos sectores de cooperativas o en la localidad de Ostende se registran mínimos de $60.000 mensuales, existen otras partidas que pagan $100.000, $150.000, $250.000 y hasta $300.000 por mes. Se calcula que en Pinamar hay entre 32.000 y 35.000 partidas que tributan al municipio.
Servicios colapsados y dudas sobre el destino de los fondos
La principal queja radica en la alarmante asimetría entre el costo del tributo y la calidad de los servicios recibidos. Porretti cuestionó las deficiencias en áreas clave como el alumbrado, barrido y limpieza (ABL), la seguridad y, fundamentalmente, la salud pública.
Respecto al sistema sanitario, señaló que el hospital local se encuentra colapsado y carece de inversión en infraestructura, obligando a muchos vecinos a pagar medicina prepaga o a trasladarse a Mar del Plata para recibir atención médica.
Ante este panorama, surge el interrogante de hacia dónde se dirigen los recursos recaudados. El dirigente sugirió que la mayor parte del presupuesto se destina al pago de salarios de una planta que cuenta con casi 1.500 empleados municipales, mientras que la maquinaria pública se encuentra desactualizada y los camiones deteriorados.
Finalmente, Porretti alertó sobre la situación financiera de la comuna, haciendo referencia a un déficit consolidado que alcanza los $17.000.000.000, sumado a una importante cantidad de cheques emitidos que aún no han impactado en los registros, lo que podría elevar la deuda real a casi el doble de lo previsto para la próxima rendición de cuentas.
