Ola de inseguridad en Pinamar: diez robos en 72 horas mientras el Intendente pasea por desfiles de moda

Mientras la gestión municipal se enfoca en la imagen pública y la alta costura, el partido de Pinamar atraviesa un pico de inseguridad que golpea tanto a residentes como a turistas. En apenas tres días, se registró una seguidilla de más de diez delitos
El contraste: Desfiles vs. Delincuencia
El malestar social crece al observar las prioridades del Ejecutivo. Mientras el Intendente Juan Ibarguren participa de eventos sociales y desfiles de moda en los paradores más exclusivos, el mapa del delito se expande por todo el distrito. La crítica apunta a una aparente desconexión entre la agenda oficial y la vulnerabilidad que sufren los veraneantes en las calles.
Crónica de un fin de semana delictivo
Entre el jueves y el sábado, se reportó una preocupante frecuencia de hechos en Pinamar, Ostende, Valeria del Mar y Cariló. La modalidad predominante fue el hurto, aunque la violencia en los ingresos a propiedades ha ido en aumento.
Los hechos más destacados:
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Robos en viviendas: En la calle Del Espartillo, turistas oriundos de Tigre sufrieron el ingreso forzado por una ventana trasera; les sustrajeron dinero, documentos y electrónicos. Hechos similares con daños en cerraduras se repitieron en Valeria del Mar.
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Inseguridad en Cariló: Delincuentes utilizaron la modalidad «rompevidrios» en una camioneta estacionada cerca de un balneario para llevarse pertenencias y tecnología.
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Hurtos varios: Se registraron robos de motocicletas, bicicletas en Ostende, una rueda de auxilio y hasta una caldera exterior.
Una respuesta que no llega
A pesar de la intervención de las fiscalías descentralizadas y el análisis de las cámaras de seguridad, no se han reportado detenciones hasta el momento. La falta de resultados concretos y la ausencia de un control efectivo en zonas residenciales desocupadas durante la noche han reavivado un debate urgente sobre la seguridad en plena temporada alta.
La preocupación es total: tanto vecinos como turistas exigen que la gestión municipal deje de lado las fotos de pasarela y garantice la tranquilidad mínima para quienes eligieron la costa bonaerense para descansar.
