Martin Porretti apunta a Ibarguren: Obras frenadas, falta de liderazgo y sospechas de acuerdos políticos

El dirigente político y abogado penalista Martín Porretti lanzó duras críticas contra la administración del intendente Juan Ibarguren. El análisis de Porretti no solo se centró en la parálisis de obras clave, como la planta depuradora, sino que también denunció una «falta de conducción» que afecta desde el transporte público hasta la seguridad y la educación.

La Planta 8 meses sin avances

Uno de los puntos más críticos fue el estado de la obra en la planta depuradora. Tras la difusión de imágenes captadas por un dron que muestran un terreno prácticamente baldío, Porretti calificó la situación como una «tomada de pelo».

«Anuncian con pompas algo tan esperado y después ves que está frenado. No sabés si se especula, si era mentira o qué pasó con la plata. Hablando de agua, creo que el gobierno está haciendo agua por todos lados», sentenció el dirigente.

Ante la posibilidad de que la obra esté detenida por una readecuación de precios debido a la inflación, Porretti fue tajante: «Si hay una readecuación, tienen que activar las vías administrativas para que se haga en el menor tiempo posible y, mientras tanto, seguir trabajando con los recursos que tienen».

 

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Escándalo en el transporte: ¿Ética o beneficio político?

La polémica también salpicó al Concejo Deliberante. Porretti cuestionó el accionar de la concejal Camila Merlo (Yamazares), quien habría negociado de forma particular con la empresa de transporte una reducción en el pedido de aumento del boleto (del 40% al 30%).

  • Sin institucionalidad: «No sigue los canales administrativos ni legislativos. Es una falta total de ética y probablemente al reglamento interno. Si cada concejal hace lo que quiere, es un desorden», explicó el abogado.

  • Conflicto de intereses: El dirigente denunció que las unidades de transporte siguen exhibiendo propaganda política del oficialismo. «¿Cómo no se dan cuenta del conflicto de intereses? Los mismos que tienen propaganda gratis en los colectivos son los que después levantan la mano para aumentar el boleto».

Educación y Seguridad: El contraste con el «Pinamar 2050»

Para Porretti, el ambicioso plan Pinamar 2050 que promociona el Ejecutivo es una distracción frente a las urgencias actuales. Denunció una subejecución alarmante del presupuesto educativo:

«El año pasado Provincia giró cerca de 500 millones de pesos para educación y solo ejecutaron 50 millones. El resto se gastó en otras cosas, como horas extras o urgencias municipales, mientras hay nenes en Ostende que no tienen cupo en las escuelas de su barrio».

En cuanto a la seguridad, criticó que la gestión dependa de las cámaras privadas de los vecinos: «No hay una inversión propia ni profesional con inteligencia artificial. Dependemos de la camarita que pueda pagar el vecino, mientras las comisarías ni siquiera tienen pintura».

Conclusión: Un gobierno «a la deriva»

Según el dirigente, la falta de liderazgo de Ibarguren genera un efecto cascada donde las áreas se relajan y no hay directivas claras. «Cuando el intendente sale a contestar críticas con sus propios Reels, es porque ya está perdiendo. No se puede avanzar hacia el 2050 si no solucionás los quilombos que tenés hoy», concluyó.

El espejismo del «Pinamar 2050»

Para Porretti, el plan Pinamar 2050 es un intento de «llevar la delantera» en un relato que ya no convence. La falta de liderazgo de Ibarguren se manifiesta, según el abogado, en una estructura piramidal donde las áreas se relajan al no tener directivas claras ni seguimiento.

«Cuando el intendente sale a contestar con Reels propios a las críticas de la oposición, está perdiendo. Un líder lleva la delantera, no corre atrás de lo que dicen los demás», analizó Porretti.

El Cuerpo Descoordinado

La entrevista deja una conclusión inquietante: Pinamar funciona hoy como un cuerpo donde las extremidades (las distintas áreas de gobierno) se mueven sin coordinación con la cabeza explica Martin Porretti. La «buena voluntad» de los funcionarios no alcanza para suplir la falta de capacidad técnica y liderazgo político. En un distrito que crece a pasos agigantados hacia el norte, la gestión parece haberse quedado estancada en un eterno presente de urgencias mal resueltas.