Nelson Valimbri: La hotelería ajusta tarifas por debajo de la inflación y advierte sobre el impacto de la crisis en el turismo

En el marco de los preparativos para la próxima temporada de verano, la hotelería de Cariló atraviesa un escenario complejo marcado por la cautela de los demandantes, una marcada baja en los consumos y el impacto de la coyuntura económica nacional. Así lo manifestó Nelson Valimbri, presidente de la filial Pinamar y Cariló de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), quien analizó la situación actual del sector y el comportamiento del mercado.
De cara al verano, las consultas y las operaciones de preventa han comenzado a concretarse de manera gradual pero moderada. Los potenciales visitantes muestran mayor prudencia al definir su estancia, solicitando presupuestos con anticipación para evaluar sus decisiones. Desde el sector explicaron que fijar valores en la actualidad implica una apuesta compleja, ya que las tarifas fijadas hoy deben mantenerse de cara a los meses de mayor actividad estival.

Frente a una demanda retraída y una amplia oferta, los establecimientos hoteleros absorben parte de los incrementos operativos para no perder competitividad. Mientras los costos fijos —tales como salarios, mantenimiento de infraestructuras y servicios energéticos— continúan registrando subas, los precios al público se han ubicado notablemente por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC). De acuerdo con las proyecciones del sector, los valores para la próxima temporada salieron al mercado manteniéndose casi al mismo nivel del año anterior o con ajustes máximos que rondan entre el 10% y el 20%, lo que representa una importante brecha respecto a la inflación acumulada.
Esta brecha tarifaria se suma a un balance complejo tras el período invernal, calificado por el referente de la AHT como uno de los más difíciles de los últimos años. La contracción del consumo en la región costera, sumada a la pérdida de rentabilidad, limita la capacidad de reinversión en equipamiento, modernización y mantenimiento general de las plazas hoteleras, factores clave para sostener la calidad del servicio.
El panorama actual afecta de manera generalizada a diversos rubros comerciales en los distintos municipios de la Costa Atlántica, donde la falta de poder adquisitivo incide directamente en la movilidad y el nivel de gasto de los visitantes. Ante este escenario, la actividad turística de la región queda supeditada a la llegada de visitantes durante el verano y al desarrollo de eventos que permitan dinamizar la economía local en los próximos meses.
