Turismo en crisis en Pinamar, algunos sectores piden la salida de la secretaria del área Alejandra Apolonio
El sector turístico en Pinamar se encuentra atravesando una situación sumamente delicada y crítica, marcada de manera directa por la notoria inacción y la falta de respuestas efectivas por parte de la secretaria de Turismo, Alejandra Apolonio. Guillermo Migliorini, manifesto preocupación al respecto que es compartida de forma generalizada por los propios empresarios turísticos del partido de Pinamar, quienes advierten que la actividad económica local no está funcionando adecuadamente.
Durante el análisis, se destacó que la funcionaria recibe constantes críticas tanto de aquellos sectores que en su momento la apoyaron como de los sectores opositores, evidenciando un descontento transversal ante la falta de rumbo. Uno de los puntos centrales de la crítica pasa por las estrategias implementadas desde el área, las cuales suelen apuntar a nichos de mercado erróneos o impracticables para la realidad actual. Como ejemplo, se mencionó la firma de acuerdos internacionales —como el realizado con Italia—, los cuales si bien en principio no son negativos, resultan inoportunos frente a la coyuntura económica del país, donde la Argentina se posiciona como un destino caro para el turista europeo y es muy difícil lograr que el flujo de visitantes descienda bajo esas condiciones.
Frente a este panorama, Migliorini enfatizó que es imperativo replantear las formas de captación y adaptación al turista moderno. Los hábitos vacacionales han cambiado radicalmente en comparación con épocas anteriores, donde las estadías solían extenderse por varios meses; hoy en día, el viajero prioriza las escapadas cortas y las vacaciones fraccionadas impulsadas por factores tecnológicos y dinámicas más aceleradas. Por este motivo, se remarcó que los esfuerzos comerciales y de gestión deben focalizarse primordialmente en la cercanía con Buenos Aires, el mercado natural del cual proviene la mayor parte del flujo turístico que busca escapar de la rutina en estas zonas.
Asimismo, la gravedad de la situación radica en que Pinamar es una ciudad eminentemente turística que no cuenta con otras industrias o actividades económicas pesadas o diversificadas. Prácticamente toda la economía local —incluyendo sectores como la construcción y servicios conexos— funciona como un derivado directo de la industria del turismo. Por lo tanto, la parálisis y la falta de gestión en el área turística comprometen severamente el sostenimiento económico de toda la comunidad, dejando en evidencia la urgencia de barajar y dar anheladas respuestas institucionales que hoy brillan por su ausencia.